Noticias del Camino de Santiago

Decía Jacinto Benavente que “una cosa es continuar la Historia y otra repetirla“. Por eso en Tournride hemos decidido acercaros hoy, de manera sencilla, la crónica de acontecimientos que llevó al nacimiento del Camino de Santiago y que lo engrandeció hasta convertirlo en lo que es hoy. Porque queremos que sepáis que peregrinar es formar parte de una Historia milenaria y en permanente evolución: la meta continúa siendo la misma, Santiago de Compostela, pero la Historia cambia con la suma de las vivencias de las personas que recorren sus caminos.

poem-1342655_960_720

Nuestra historia comienza cuando Santiago el Mayor viene a la Península Ibérica en el S. I d.C. a predicar y sigue cuando, después de morir en Jerusalén, sus discípulos traen sus restos de nuevo al mismo lugar. Sin embargo, para que la peregrinación se convirtiese en el “fenómeno de masas” que fue durante la época medieval, se necesitaba mucho más.

Por ello, para comprender por qué la Iglesia y la Corona hicieron tantos esfuerzos por patrocinar el Camino de Santiago y hacerlo grande, debemos entender cómo se forjó la inventioel descubrimiento de los restos del Apóstol Santiago en el S. IX d.C. En ello tuvo mucho que ver la situación política y religiosa que dominaba la península ibérica en ese momento, con los árabes arrebatando territorio al cristianismo.

Primero Santiago el Mayor vino a Gallaecia…

Se dice que tras la crucifixión de Cristo en el año 33 d.C. en Jerusalén, los 12 apóstoles fueron a predicar a diferentes lugares del mundo. Santiago el Mayor viajó hasta lo que en aquel momento los romanos denominaban Gallaecia, que ocupaba un poco más del territorio de lo que actualmente es Galicia, en el noroeste de la península ibérica. Allí se encontró con una población autóctona politeísta que no le facilitó su labor predicadora pero, aun así, él no desistió e incluso llegó a conseguir que siete discípulos le acompañasen cuando decidió volver a Jerusalén.

La Virgen y su barca de piedra

De su etapa en Gallaecia, es especialmente conocido el episodio que tuvo lugar en Muxía cuando, desesperado por la obcecación politeísta de los nativos y su reticencia a convertirse al cristianismo, miró al mar y pidió a la Virgen que le ayudase en su labor. En ese momento, la Virgen salió del mar navegando en una barca de piedra, sobrecogiendo a todos los presentes y ayudando a que los allí presentes se convirtiesen.

Hoy en día, podemos encontrar lo que se cree que son los restos de la propia barca de piedra de la Virgen en ese punto de la denominada “Costa da Morte” y, de hecho, la extensión del Camino de Santiago que lleva a Fisterra también conecta con la villa marinera de Muxía. El mismo esquema de aparición de la Virgen tras la petición de ayuda del apóstol también lo encontramos en Zaragoza, cuando la Virgen se le apareció a Santiago encima de una columna.

Iglesia de Muxía (Camino Fisterra-Muxía)

Iglesia de Muxía (Camino Fisterra-Muxía)

Tras este milagro de la Virgen del Pilar, el santo volvió a Jerusalén en el 44 d.C., donde continuó con su labor predicadora. Desafortunadamente, al igual que Jesucristo, se encontró con la oposición de Herodes. Éste terminó por ordenar su martirio y decapitación en el año 46 d.C y, además, tiró sus restos fuera de la muralla y prohibió sepultarlo, ya que el enterramiento es algo propio del cristianismo. Como Santiago era consciente de que todo esto podía ocurrir, antes de su muerte había pedido a sus discípulos que recogiesen sus restos y lo enterrasen lo más lejos posible de Jerusalén.

Después de su decapitación

De esta manera, tras su decapitación sus siete seguidores llevaron su cuerpo hasta Haifa, un puerto donde milagrosamente hallaron un barco sin tripulación preparado para partir que, guiado por un ángel, les llevó hasta el lugar en donde el apóstol había predicado en vida: Gallaecia, área del finis terrae romano, el fin del mundo conocido y, según su concepción, el lugar más lejano al que se podía llegar desde Jerusalén. Dejando detrás la actual Fisterra, remontaron el río Ulla entrando por la ría de Arousa y terminaron cerca de Iria Flavia. Allí ataron la barca a un miliario romano (una columna cilíndrica que en tiempos romanos servía para marcar las distancias en los caminos) denominado pedrón, que hoy se guarda en  la iglesia de Santiago en Padrón, localidad cuyo topónimo deriva de este hecho.

El "Pedrón", en la iglesia de Santiago de Padrón (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

El “Pedrón”, en la iglesia de Santiago de Padrón (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

Llegados a este punto, los discípulos necesitaban un medio de transporte para poder cargar los restos de Santiago por tierra y enterrarlos en el lugar que les estaba marcando una estrella. Se dice que le pidieron ayuda a la mítica reina Lupa y al gobernador de Fisterra pero que, en un principio, no se la dieron e incluso llegaron a verse presos en una cárcel cercana a la actual Ponte Maceira, de la que pudieron escapar y en donde milagrosamente el puente que allí había se cayó cuando lo dejaron atrás mientras por él cruzaban los soldados romanos que los perseguían. Finalmente, Lupa consintió en prestarles unos bueyes para que llevasen el cuerpo del apóstol hasta el lugar donde lo enterraron, hoy la actual ciudad de Compostela pero, en aquel momento, un valle de un bosque denominado Libredón.

Ponte Maceira hoy en día

Ponte Maceira hoy en día. Dice la leyenda que el actual puente lo construyeron los ángeles, después de la milagrosa caída del anterior en la huida de los discípulos de Santiago. (Fotografía cedida por Amainos desde Flickr bajo las siguientes condiciones. No ha sido modificada)

Durante ocho siglos los restos permanecen ocultos y se forja la inventio

Ocho siglos más tarde (se dice que entre el 813 y el 830), un eremita llamado Pelayo que vivía en soledad en aquel bosque de Libredón vio caer una lluvia de estrellas en un valle. Intrigado, decidió acercarse para ver qué ocurría en ese lugar y, de esa manera, descubrió la sepultura del apóstol. El propio nombre de la ciudad que surgió en torno a sus reliquias nos remite a este episodio, la actual Santiago de Compostela es el lugar de Santiago hallado en el “campo de estrellas”, es decir, campus stellae.

Tras descubrir la tumba del apóstol Pelayo se lo comunicó al obispo Teodomiro quien, a su vez, se lo transmitió al rey Alfonso II. Éste  decidió ir al lugar santo realizando un viaje que se convirtió en la primera peregrinación real a Santiago. Hoy, el sendero que recorrió se corresponde con el Camino Primitivo, que debe a este hecho su nombre.

Al llegar a Santiago, el monarca ordenó construir una pequeña ermita sobre la tumba del apóstol que, con el paso de los años, aumentó en magnitud a modo de caja fuerte histórica, reteniendo el preciado tesoro en su interior y multiplicándose proporcionalmente al crecimiento de las vías que conectaban el territorio occidental para facilitar la llegada a la ciudad. Hoy, la monumental ciudad vieja de Santiago de Compostela, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, es el resultado de esa superposición histórica de arte y arquitectura.

Plaza del Obradoiro de noche (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

Plaza del Obradoiro de noche (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

A este episodio de descubrimiento de las reliquias se le denomina inventio (“revelación”). En realidad, la primera fuente que narra todos estos episodios es de casi dos siglos más tarde de que ocurriese todo esto, del S. XI. Debemos preguntarnos qué es lo que estaba ocurriendo en la península ibérica en el S. IX para que, precisamente, se descubriesen los restos del santo en ese momento y no en otro.

Inventio, justo antes de la Reconquista

Para ello nos remitimos a la situación histórica que se genera en la península ibérica tras el 711, cuando los árabes comienzan a conquistarla. Tan sólo unos años después de que comenzasen a ganar territorio, en toda la península sólo quedaba un reducto cristiano en el Norte. Fue una conquista bastante pacífica y, además, en el territorio conquistado los cristianos podían seguir llevando a cabo sus tradiciones y ritos católicos a cambio del pago de un impuesto a  los gobernantes árabes.

En ese momento, el descubrimiento de unas reliquias que igualasen en importancia un lugar en la península a Roma o Jerusalén fue muy conveniente. Tened en cuenta que Santiago es uno de los 12 apóstoles y, por lo tanto, una de las personas más cercanas a Jesús en vida. El descubrimiento de sus restos recordó a todas las personas que estaban en el territorio conquistado que una misma religión las unía y les diferenciaba del conquistador islamista y sirvió para  unificar la lucha contra el enemigo invasor y comenzar a recuperar territorio. Por eso desde sus inicios el camino se patrocinó por el rey y por la Iglesia, ya que a ambos les convenía de alguna manera: el primero recuperaba territorios y el segundo luchaba contra una de las otras principales religiones monoteístas (que, habiendo nacido hacía poco, estaba instaurada ya en un gran territorio).

También hay que tener en cuenta que la inventio tiene lugar menos de 200 años antes al del año 1000 y que en ese momento ya comenzaba a reinar lo que se ha denominado el “terror milenario”. Se pensaba que en ese momento el mundo podía terminarse y, por lo tanto, hacer cualquier cosa que pudiese ayudar a la salvación del alma tenía un gran calado entre todos los cristianos. Y, gracias al patrocinio papal, peregrinar a Santiago redimía de los pecados cometidos.

Empieza la peregrinación a Santiago

Para comenzar, no podemos pensar que el hecho de que se descubriesen los restos y de que hubiese un patrocinio político y religioso de el Camino necesariamente tenía que dar como resultado que en los siglos siguientes miles de personas decidiesen ir hacia Santiago. ¿Por qué dejar todo y emprender un viaje que en ese momento era tan peligroso? ¿Por qué las reliquias y las peregrinaciones hasta ellas eran tan importantes en la Edad Media?

Las reliquias, ese “algo” material para el cristianismo

Quizás hoy sea un poco complicado de entender, pero no debemos olvidar que el cristianismo es una religión compleja que incluye conceptos muy abstractos, como el de Trinidad o Espíritu Santo. Antes, con el politeísmo, se deificaban fenómenos o materiales que se podían ver y tocar, como el agua o el sol. Pero en el cristianismo hay muy pocas cosas tangibles. Por eso la Fe es tan importante: no se puede “ver” a Dios como antes se veía el sol o el agua. Hay que creer. Por eso, las reliquias de santos cobraron tanta importancia. En una sociedad regida por el cristianismo, las reliquias eran ese “algo” material, visible. Recordaban que si tus actos eran lo suficientemente buenos en vida, podías dejar de ser del todo humano y acercarte a Dios.

Tanto valía la peregrinación a Santiago de Compostela que podía redimirte de todos tus pecados. Y, por ello, desde que en el S. IX comienza la peregrinación se ha mantenido a lo largo de los siglos un flujo incesante aunque variable de peregrinos. El patrocinio regio y religioso (principalmente papal y de la orden de Cluny, que diseminó por toda la ruta del itinerario francés monasterios y hospitales que daban servicios a los peregrinos) consiguió dotar de importancia a este camino de peregrinación, cuyo final igualaba en importancia a Roma o Jerusalén.

numento a los peregrinos en el Alto del Perdón. Camino Francés

Monumento a los peregrinos en el Alto del Perdón. Camino Francés.

La edad de oro de la peregrinación

Durante la primera mitad del S. XII el obispo de Santiago, Diego Xelmírez, monumentaliza la catedral de Santiago de Compostela y en ese siglo y el siguiente el flujo de peregrinos a Santiago es excepcional.

A pesar de que durante el Renacimiento y la Contrarreforma (S. XV-XVI) decae la peregrinación y se cierran las fronteras con el resto de Europa por miedo a que la difusión del Luteranismo llegase a España, en el barroco la peregrinación vive una “edad de oro” y Santiago de Compostela es objeto de una renovación arquitectónica y urbanística pensada para sobrecoger a los peregrinos en su final de camino.

Durante la Ilustración, por la dudosa base científica del fenómeno de las reliquias, la peregrinación comienza a decaer pero en 1884 el papa León XIII promulga una Bula denominada Deus Omnipotens por la cual se oficializa la autenticidad de las reliquias de Santiago el Mayor en Compostela. Esto da un empuje a la peregrinación que, a pesar del avance de los medios de comunicación durante el siglo XX, no se ha perdido.

Plaza del Obradoiro y fachada barroca de la catedral (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

Plaza del Obradoiro y fachada barroca de la catedral (fotografía cedida por Turismo de Santiago)

El Camino de Santiago, nuevos significados

Desde los años 80 hasta hoy en día, el número de peregrinos que deciden peregrinar a Santiago ha crecido casi exponencialmente. La narración de las intensas experiencias individuales vividas durante el Camino, tanto en forma de “boca a boca” como mediante  nuevos soportes tecnológicos (blogs, redes sociales…) hacen crecer el deseo de vivir esa aventura en muchos otros que, quizás, no se lo habían planteado.

Y, lo más interesante, es que aunque lo que se siga haciendo siempre sea llegar a Santiago, la peregrinación como fenómeno nunca se repite, sino que continúa. Hoy en día, los motivos por los que se decide emprender el viaje son tantos como personas deciden realizarlo y, conjuntamente, dan un nuevo significado a este Viaje con mayúsculas que desde el S. IX mueve a gente de todas las nacionalidades hacia el antiguo finis terrae.

Decídete a peregrinar y forma parte de una Historia milenaria que habla de tradición, luchas políticas, creencias y, sobre todo, de esfuerzo e ilusión por conseguir una meta conjunta.

Sendero del Camino Francés

Sendero del Camino Francés

La peregrinación es un fenómeno antropológico y social que se repite casi de manera universal . A pesar de que su origen sea religioso, el hecho de que sea una práctica que ha pervivido durante siglos habla de su facilidad para adaptarse a las diferentes situaciones históricas. El significado que tiene la peregrinación lo otorgan los millares de personas que deciden poner su tiempo y esfuerzo en recorrer sus caminos e, igual que ahora vemos el mundo de una manera completamente diferente de la que tenía un aldeano en el S. XII, también nuestras motivaciones para embarcarnos en una aventura así pueden ser radicalmente distintas.

El significado de la peregrinación

A pesar de que la peregrinación a nivel general y, el Camino de Santiago en particular, nacieron como fenómenos religiosos, hoy en día son mucho más que eso. En sus senderos tienen cabida tantas motivaciones como personas que deciden transitarlos, por lo que podría decirse que es más bien algo espiritual y que uno puede y debe ser libre de darle el significado individual que halle en su recorrido.

“Peregrino” proviene de progredi, que en latín se refería a avanzar, y esa progresión puede referirse tanto a una progresión física de acercamiento a Santiago como a una metáfora de la vida y, por lo tanto, de los pasos y aprendizajes que nos van acercando a los objetivos que nosotros nos marcamos.

Por ello, independientemente de las motivaciones religiosas, hay muchas otras razones por las que podemos decidir emprender la peregrinación a Santiago de Compostela. Recopilamos aquí algunas de ellas:

Conectar con la naturaleza

En un mundo cada vez más globalizado y urbano, a veces es difícil encontrar un momento para disfrutar de la tranquilidad de los ambientes naturales y, a pesar de que los caminos a Santiago pasan por poblaciones de todos los tipos, muchos de sus senderos escapan del bullicio para adentrarse en la serenidad de los bosques y del ámbito rural.

way-of-st-james-1175186_960_720

Disfrutar del patrimonio arquitectónico y artístico del Camino

El Camino de Santiago es historia viva y en permanente transformación. Fue el primer camino que conectó los territorios que hoy en día se agrupan en Europa y , de hecho, tiene el reconocimiento de haber sido la primera vía categorizada como  Itinerario Cultural Europeo en 1987.

Desde el S. IX por sus senderos no sólo viajaron personas, sino también ideas, avances científicos y estilos artísticos que fueron generando un gran patrimonio arquitectónico y material que, hoy en día, se ha convertido en una razón por sí misma para peregrinar a Santiago.

Burgos (Camino Francés)

Burgos (Camino Francés)

Realizar ejercicio físico

Dicen que “sin dolor no hay gloria” y es que está claro que peregrinar supone el cumplimiento de un reto físico por el que debemos superarnos a nosotros mismos.

A pesar de esta exigencia física, hay que tener en cuenta que el Camino puede hacerse de muchas maneras y cada uno debe buscar el medio y ritmo que más se adapte a sus circunstancias personales. No se trata de terminarlo lo más rápido posible, sino de disfrutar en su realización y, por ello, cada uno puede encontrar en una exigencia física alta o baja una mayor comodidad.

Además, desde Tournride disponemos de diferentes tipos de bicicletas, incluyendo también bicicletas eléctricas para que todo el mundo se decida a emprender la aventura del Camino (Ebike EVO 27,5 XT).

cyclists-1445700_960_720

Sumergirnos en la cultura española y compartirlo con gente de múltiples nacionalidades

Hoy en día el Camino de Santiago es un punto de encuentro para personas de todos los rincones del mundo, unidas por un mismo objetivo. El ambiente abierto y multicultural de esta peregrinación es uno de sus mayores atractivos (en 2010, último Año Santo, llegaron a Santiago peregrinos de 156 países diferentes). También hay que tener en cuenta que, sea cual sea el Camino que escojamos, recorreremos gran parte de la Península Ibérica y podremos disfrutar de la amplia y variada vida cultural española, así como de su gastronomía de calidad y sus grandes vinos.

Lo que está claro es que el Camino de Santiago es un reto que nos exige una gran motivación personal, pero que esa motivación debe partir de nosotros mismos. Cada uno debe hallar la suya y, dependiendo de cuál sea, podrá decidir cómo quiere realizar el Camino: solo, con alguien especial, en grupo, en poco o mucho tiempo, etc. así como qué camino quiere escoger.

Como consejo, apuntar simplemente que se haga caso de esa “vocecita interior” que nos motiva a hacerlo de una manera determinada y en un momento específico. Decir que hacer el camino en solitario no significa hacerlo solo, nos encontraremos a mucha gente con la que compartir nuestras experiencias.

Época del año y el medio elegido

Respecto a la estación en la que es mejor peregrinar, cada una tiene sus propios puntos fuertes y sus desventajas, por lo que creemos que el mejor momento para hacer el Camino es aquel en el que se pueda y se quiera hacerlo. A pesar de que en invierno la climatología sea más dura, hay opciones que ayudan a mitigar las consecuencias de la misma. Por ejemplo, se puede optar por realizar el Camino de Invierno, que desvía la ruta  original desde Ponferrada para evitar las montañas nevadas de O Cebreiro.

En cuanto al medio en el que hacerlo, debe elegirse el que resulte más adecuado a las circunstancias de cada uno (andando, en bicicleta, en caballo…). Tournride nació en 2004 con la convicción de que realizar el camino en bicicleta es una opción muy interesante y válida para un gran porcentaje de peregrinos y, desde entonces, el tiempo ha ido dándonos la razón: cada vez más personas se deciden a pedalear hasta Santiago y el propio Camino se va dotando de mejores servicios para peregrinos en bicicleta. Aunque no es necesario ser Alberto Contador o Miguel Induráin  para poder afrontar este reto, es altamente recomendable prepararse antes e ir incrementando el esfuerzo e intensidad del entrenamiento según nos vayamos acercando al momento de comenzar la peregrinación.

Ventajas de hacer el Camino de Santiago en bicicleta

Hacer el Camino de Santiago en bicicleta nos dará una serie de ventajas añadidas, como por ejemplo tardar menos tiempo en realizarlo teniendo la oportunidad de llegar a más sitios o tener más flexibilidad para planificar el viaje y sus etapas. En todo momento tendremos más margen de decisión en cuanto a dónde queremos quedarnos a dormir, ya que el tiempo que tardaremos en recorrer la distancia hasta la siguiente población será menor. En cerca de dos semanas podremos recorrer el Camino Francés, lo que nos permite conocer una gran cantidad de ciudades: Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, etc. y, si deseamos hacerlo a un ritmo más lento, podremos recorrer menos etapas pero tener más momentos de descanso durante la propia ruta, parándonos a disfrutar de las vistas cuando queramos sabiendo que tenemos tiempo de sobra.

A pesar de que seas un ciclista asiduo, hay que tener en cuenta que muchas veces los equipos que se usan para realizar excursiones de día no son los mismos que se recomiendan para emprender un viaje como este, que tiene una duración mucho más larga. Por ello, desde Tournride hemos dispuesto todo para que lo único de lo que tengas que preocuparte sea de pedalear: nuestras bicicletas son de alta gama y están preparadas con sistema antipinchazos y, además, tenemos todo el equipo necesario para que cuando llegues a tu punto de comienzo ya tengas todo preparado (alforjas, casco, móviles con GPS, etc.). Te recogemos tu equipaje sobrante en el punto del Camino en el que comiences y te estará esperando en tu alojamiento al llegar a Santiago.

Tournride Full Assistance

Por otro lado, hemos visto como una de las principales preocupaciones de los peregrinos en bicicleta es, en muchos casos, la seguridad. Te atenderemos durante todas las etapas del camino, ayudándote con la preparación de tu viaje y del equipo necesario antes de que salgas y, durante la peregrinación, disponemos de un seguro de asistencia denominado Tournride Full Assistance que incluye tanto la reparación de bicicletas como la asistencia médica primaria.

Si en cualquier momento tienes un problema con tu bici o has sufrido una lesión, con una llamada haremos que alguien vaya a asistirte a donde estés y te ayude, encargándonos también de la reparación o cambio de tu bicicleta para que puedas continuar tu camino lo más rápido posible.

Decídete a peregrinar

Peregrinar es una experiencia intensa que hoy en día cada vez más gente se decide a emprender. Sean cuales sean tus motivos, te animamos a que decidas unirte a los millones de personas que, desde el S. IX, se han atrevido a comenzar una de las peregrinaciones más antiguas del mundo.

Desde Tournride trabajamos para volcar toda nuestra experiencia en apoyar a todas las personas que deciden dar el paso (o, en este caso, el primer pedaleo) hacia la milenaria ciudad de Santiago. ¿Y tú? ¿Te decides a peregrinar?

pedaleo_niño

De Logroño a Santo Domingo de la Calzada

Esta etapa del Camino de Santiago Francés transcurre por el río Ebro. Se considera que tiene una dificultad media con una cuota máxima de 715 metros y mínima de 390. Puede haber fuerte viento, por lo que si las condiciones son desfavorables, toca subir piñones  para mantener un ritmo de pedaleo alto. Además, nosotros llevamos ropa ajustada y  aprovechamos para rodar acompañados.

Para continuar el Camino desde Logroño, pasaremos por varias calles (Ruavieja y Barriocepo) hasta llegar a la Plaza de Santiago. En esta plaza, sellamos la credencial  ya que si aún no lo habíamos hecho.

Saliendo de Logroño, nos encontramos con el Parque de la Grajera donde disfrutamos de su belleza. Las flechas amarillas nos llevaron del parque a su embalse, donde te recomendamos sacar fotos, aunque parezca pronto para bajarse de la bici y tomarse un descanso.

Parque de la Grajera

Ilustración: Parque de la Grajera 

Al dejar el parque tras una pista asfaltada, disfrutamos de las hermosas vistas mientras pedaleábamos: viñedos, árboles y al fondo, la capital de la Rioja: Logroño.

Navarrete, parada obligatoria

Ahora, nos dirigimos con la bicicleta hacia Navarrete, parada obligatoria para todo peregrino.

En este municipio, nos acercamos a la Iglesia de la Asunción de María -se empezó a construir en el siglo XVI-, la Ermita de Santa María del Buen Suceso -nos pareció interesante porque hizo referencia a los peregrinos aunque ahora mismo está en ruinas- y su “castillo” -cima del Cerro Tedeón, que en su día había un castillo-.

Después de esta parada, subimos a la bici para seguir hacia Santiago de Compostela. Tenemos  la opción de pasar por un pueblo conocido como Ventosa o seguir directo hacia Nájera. Nosotros elegimos esta última opción.

autumn-1014891_1920

Ilustración 2: Viñedos en La Rioja

Pedaleamos hacia Nájera, un buen lugar para reponer fuerzas, descansar y hacer turismo visitando la Iglesia de Santa María la Real fundada en el 1052. El camino restante no tiene gran dificultad, aunque quedan menos de 6 km para la próxima población.

Monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla

Transcurrimos por un pequeño tramo no asfaltado y llegamos a Azofra, una pequeña y noble villa riojana. Pasamos por antiguas casonas con escudo, símbolo de la nobleza que vivía en la localidad. Además, también visitaremos la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (siglo XVIII) donde hay una talla del Santiago Peregrino. Nos faltan menos de 15 km para llegar a Santo Domingo de la Calzada y 10km para la siguiente población: Cirueña.

Podemos desviarnos del Camino de Santiago para ver los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla, considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Está a tan solo 14 km de Azofra y, después, podremos continuar por otra carretera sin volver atrás. Tendremos que pedalear 19km para llegar a Santo Domingo, aunque antes retomaremos el Camino y las flechas amarillas. Consulta los horarios y días de apertura, ya que varían de invierno a verano, ¡lo hemos comprobado!

Santo Domingo de la Calzada

Continuamos por el Camino. Poco a poco, mientras rodamos en nuestra bicicleta, vemos como van apareciendo los campos de cereales. Señal de que Castilla está cerca y dejaremos La Rioja pronto, aunque no sea en esta etapa todavía.

Cuando veas un campo de golf es que estás llegando a Cirueña, pequeña población en la que no pedalearemos durante mucho tiempo, excepto si quisiéramos visitarla o descansar antes de la recta final. Nos faltan menos de 6km para llegar a Santo Domingo.

Inmediatamente al pasar dicho municipio, vemos al fondo Santo Domingo de la Calzada. Sin duda, destaca la torre de su catedral. En breves y después de una etapa de dificultad media, llegaremos a Santo Domingo.

Recomendamos la visita a la catedral, además, el casco antiguo es Conjunto de Interés Histórico Artístico.

shutterstock_180547244

Ilustración 3: Vistas desde la catedral

Dónde dormir en Santo Domingo

El albergue de peregrinos se encuentra en la Calle Mayor, además otros lugares donde podrás alojarte en Santo Domingo de la Calzada son el Parador de Santo Domingo y Hostal La Catedral.

Si ya has realizado la etapa, ¡cuéntanos tu experiencia!

 

ESTELLA-LOGROÑO

De Estella a Logroño (48 kms.) (con salida desde albergue, bar-restaurante, u oficina de Turismo)

Una de las etapas más duras pero también más gratificantes de todo el Camino francés. La dificultad está considerada alta con cotas de altura de hasta 750 metros, pero el recorrido por Navarra y La Rioja, lo hacen una experiencia única.

Fuente del vino Camino de Santiago

Bodegas Irache en Estella- Fuente del Vino.

Al partir del albergue de Estella, la primera parada obligada es la de la famosa fuente del vino, de Bodegas Irache. Un grolo de vino para comenzar la travesía con energía, siempre viene bien (pero sin pasarse). En este trayecto, tienes la opción de ir por la ruta tradicional, por senderos estrechos y que, dependiendo de la época del año, pueden estar llenos de barro, o bien, recorrer la carretera que hacen el Camino más cómodo, aunque, si bien es cierto, menos atractivo y sin poder disfrutar de las hermosas vistas de montaña.

La primera parada la podéis hacer en Los Arcos, un lugar en donde podréis tomar un café en muchas de las cafeterías y aprovechar para hacer algunas compras en las tiendas y supermercados locales. Si seguís la opción de carretera, el asfalto está en bastante buen estado, aunque, al igual que siguiendo la ruta tradicional, es un continuo sube y baja, debido al abrupto terreno navarro. Desde Torres del Río, después de subir a lo alto, si miras para atrás tienes una bonita vista de Sansol, y si miras para adelante, el Camino se complica un montón. La siguiente parada antes de llegar a La Rioja es en un pequeño pueblecito llamado Viana. Ideal para después tomar el carril-bici que comienza en la comunidad y que conduce directamente a Logroño.

Santa María de Arcos- Camino de Santiago

Iglesia de Santa María de Arcos- Fuente: ViajarAhora.com

El camino entra en Logroño por el norte hasta el famoso Pozo Cubillas, conocida fuente donde los peregrinos aprovechan para refrescar sus pies. Puedes disfrutar en el mirador próximo a la fuente, en el que las hermosas vistas del puente de piedra y las torres de las iglesias, no te dejarán indiferente. Al principio del puente de piedra se encuentra la oficina del peregrino y al cruzar el río Ebro entras en el casco antiguo y llegas al albergue de Logroño.

Logroño es una ciudad pequeña, pero con todos los servicios, gentes amables y cercanas e interminables lugares de visita tras hacer tu Camino de Santiago en bicicleta. Gastronomía de lujo y a precios populares, y visitas turísticas como el Puente de Piedra, el Puente de Hierro, el Teatro Bretón de los Herreros o la Muralla de Revellín.

Camino de Santiago- Pozo Cubillas

Pozo Cubillas en Logroño- Fuente de Peregrinos

 

La fantástica última ruta del Camino de Santiago: La Muxiana. De Fisterra a Muxía

Tras nuestro último post en el que explicamos el recorrido de uno de los caminos de Santiago que mayor afluencia está teniendo en los últimos tiempos (La Fisterrana), os presentamos una extensión de este Camino, que se completa con una nueva etapa: el trayecto desde el Fin del mundo hasta el hermoso pueblo marinero de Muxía, en la Costa da Morte gallega. Este camino se está haciendo cada vez más conocido entre los peregrinos que recorren en bicicleta diferentes rutas del Camino de Santiago y quieren explorar nuevos lugares de Galicia, próximos al mar.

Se trata de una etapa que recorre muy próxima a la Costa Gallega en la zona de las Rías Altas, pasando al lado de hermosos ríos como Río Grande, Rego da Carbaliza o Río Castro. Esta etapa no consta de terrenos abruptos ni escarpados, ni de grandes altitudes, es bastante cómoda para realizar en una sesión.

Etapa única: Fisterra a Muxía (29,3 kms)

Km 0. Fisterra (Todos los Servicios)

Hay que volver sobre los pasos que nos trajeron hasta Fisterra. Volvemos de nuevo en dirección hacia la playa de Langosteira. Pasamos la parroquia fisterrana de San Martiño de Duio. La iglesia de esta parroquia situada junto al Camino, data de 1717 (siglo XVIII) y es de barroco. Un hermoso lugar. Ya hemos recorrido los primeros 1,7 kms.

Camino de Santiago en bicicleta. Finisterre Fisterra

Tras pasar San Martiño de Duio, damos un pequeño rodeo de 1 km. con altos y bajos pasando por Escaselas (Km 2,8) y llegamos hasta Hermedesuxo de Baixo, que vemos a mano izquierda (Km 3,6). Llegados a este punto, el camino oficial se desvía a la derecha hacia San Salvador, aunque algunos peregrinos continúan recto por la recta asfaltada. Es la conocida variante de Rostro. Enlaza en Padris y aunque es más corta no merece mucho la pena porque rueda siempre por asfalto. En el último tramo se ve el arenal de Rostro, casi siempre a través de los pinos, pero no se pisa la playa en ningún momento.

Cojamos una u otra dirección, llegar a la aldea de Padris (Km 9,7). Ante nosotros, ya disfrutamos de la vista del Oceáno Atlántico, un recuerdo fantástico que hace que el Camino de Santiago en bicicleta, sea inolvidable. El trayecto pasa por hermosos prados y maizales y  termina en Canosa, donde tenemos un merendero en el que podemos descansar(km. 11,8).

Lires (Todos los servicios)

 

Tras este breve descanso, pasamos por uno de los lugares más hermosos de toda la Costa da Morte: Lires. Incluso podemos desviarnos del tramo del Camino de Santiago en bicicleta para disfrutar de sus cercanas playas. Continuando nuestra ruta por esta parroquia de Cee, debemos prestar mucha atención a la señalización. Hay varios alojamientos en Lires (Cabañas de Lires por ejemplo, es un lugar de reposo ideal) y también todos los servicios de bares y restaurantes. Recorremos en subida la población y dejamos el desvío al bar a la derecha. Es la única localidad de la etapa con servicios así que es casi obligado renovar fuerzas en esta localidad.

Pasamos Lires y bajamos al río Castro. Al cruzar el río, ya hemos entrado en el concello de Muxía, pero hay nos queda camino por recorrer. Importante destacar que a setenta metros el Camino se desvía a la izquierda y visita Vaosilveiro (Km 14,5).

Tras un breve rodeo por camino entroncamos por una pista asfaltada que nos dirige hasta Frixe (Km 15,8). El grueso de la población queda a mano derecha y torcemos a la izquierda para tomar una pista entre un pinar. Más adelante cruzamos una carretera – la señalización oficial marca 12 kilómetros hasta Muxía – y retomamos la pista hasta Guisamonde (Km 18,2).

Algo más de un kilómetro después de Morquintián viene un punto con doble señalización. ¡Atención!  Lo más prudente es continuar hacia la derecha siguiendo las flechas amarillas pintadas sobre el asfalto. A 350 metros el itinerario se desvía por la izquierda y ya toma un camino despejado que sube hasta las inmediaciones del Facho de Lourido, la cota más alta de la etapa a 269 metros.

Un camino ancho desciende hasta la siguiente aldea: Xurarantes (Km 24,7). A la salida cogemos una pista vecinal y pasamos junto a la fuente de Bico. De inmediato, al llegar a la carretera, hay otro aprieto con las señales. De frente, unas flechas animan a internarse por una senda. Ésta baja directa hasta la playa de Lourido tras un corto tramo de dunas, pero una vez allí hay que subir sin remedio hasta la carretera. El itinerario oficial, la opción que recomendamos, sigue la carretera y bordea la playa por encima (Km 26,1). Hasta Muxía ya no hay pérdida. Nada más entrar en Muxía la señalización nos guía hasta el albergue público, girando a la derecha por la rúa Campo das Pinas y por la rúa os Malatos y Enfesto (Km 28).

Muxía (Todos los Servicios)

Una vez acomodados en el albergue (también hay otro albergue privado junto a la Oficina de Turismo), la tradición empuja a visitar el Santuario de la Virgen de la Barca, asolado por el incendio que tuvo lugar el día de Navidad de 2013. Hay que bajar a la calle de Manuel Lastres y aquí girar a la derecha hasta la calle Real, que seguimos por la izquierda. De camino al Santuario podemos entrar en la oficina de Turismo, donde podemos recoger la Muxiana. Un lugar paradisíaco en el que encontrarás naturaleza, ocio, hospitalidad y multitudes de opciones para finalizar tu viaje.